CUANDO LA LOCURA DECIDE EL DESTINO DEL MUNDO

Publicado septiembre 10, 2011 por palabraaguda
Categorías: Enfermedades de Nuestra Época, Enfermedades Sociales, Salud Emocional


El Dr. Redlich un psiquiatra judío y socialista graduado de la Universidad de Viena, y quien perdió 6 familiares en campos de concentración se sintió motivado para investigar cómo un hombre de orígenes humildes, sin educación, como Adolfo Hitler pudo convertirse en un asesino de masas y en la figura más influyente del siglo XX.

El ímpetu final que lo llevó a escribir Hitler: Diagnosis of a Destructive Prophet, (New York, Oxford University Press, 1999), fue el surgimiento de aquellos que negaban el holocausto, así como el movimiento que intentaba excusar las acciones de Hitler al atribuirlas a una enfermedad mental, la famosa “defensa por locura”. Como dice el Dr. Redlich “una de las preguntas que se ha mantenido más tiempo sin respuesta es si la enfermedad física o los trastornos mentales pueden contribuir a la comprensión de su conducta (de la conducta de Hitler). Es el tema de este libro, el único tema al que yo, que no tengo la profesión de historiador, puedo hacer una contribución”.

Haciendo una separación entre “enfermedades físicas” y “trastornos mentales”, El Dr. Redlich revela su enfoque psicoanalítico al afirmar que las enfermedades mentales no son físicas, sino el resultado de procesos intrapsíquicos ocasionados en gran medida por las experiencias de la infancia temprana y el abuso parental.

Otros especialistas han sugerido que Hitler presentaba el “síndrome del hijo mayor encapsulado”, el “complejo de mesías”, “personalidad borderline”, o la explicación psiquiátrica mejor documentada y más razonable de los Dres. Hershman y Lieb, quienes sugieren que Hitler fue “un paranoide, maniáco depresivo y megalomaniáco, cuyo trastorno lo hizo capaz de cometer los más monstruosos crímenes”.

Es conveniente señalar que Sigmund Freud se rehusó a establecer un diagnóstico de la patología de Hitler, arguyendo que nunca lo examinó.

La obra del Dr. Redlich cuenta con una amplia bibliografía y una profunda investigación, pero fracasa al no conectar las palabras y actos de Hitler con sus antecedentes médicos.

Hitler perdió varios meses de escuela debido a una enfermedad pulmonar seria. El hermano de Hitler,  Edmund, falleció por encefalitis secundaria a sarampión cuando Hitler tenía 11 años. Se sabe que este tipo de padecimiento produce sutiles cambios en el “control moral”, y puede conducir a la enfermedad de Parkinson en la mediana edad. Se sabe que Hitler la padecía.

Pero ¿es esto una excusa para el antisemitismo de Hitler y sus aberrantes crímenes? Desde mi punto de vista no,  puede ser únicamente una explicación de sus violentos cambios de humor, paranoia y falta de brújula moral, pero no lo exculpan. Su bien documentado abuso de anfetaminas pudo haber incrementado su paranoia y dañado su juicio, sobre todo en presencia de un daño cerebral orgánico.

El Dr. Redlich consideró a Hitler como un “profeta destructivo”, y Hitler se consideró a sí mismo como “un mesías”.

La historia de Hitler debe dejarnos como lección que se requiere legislar para que todo gobernante se someta a una detallada historia médica, a exámenes médicos completos, a pruebas psicológicas y psicométricas,  a un inventario cuidadoso de su estado de salud tanto física como mental , a pruebas de laboratorio y gabinete, e incluso a imagenología cerebral.

Como dato curioso, el prestigiado Dr. Redlich concluye que Hitler era un hombre malvado.

La moraleja que dejó Hitler al mundo debemos tenerla presente cuando en el futuro se haga la recapitulación histórica de quién era Felipe Calderón y qué tan responsable fue de esta devastación que sufrimos ahora los mexicanos, y que quedará marcada en las páginas más negras de nuestra historia.

Referencias:

Hitler: Diagnosis of a Destructive Prophet, by Fritz Redlich, M.D. New York, Oxford University Press, 1999.

Book Forum Am J Psychiatry 159:6, June 2002

Ética y uso de psicofármacos

Publicado septiembre 10, 2011 por palabraaguda
Categorías: Uncategorized


El Dr. Joseph Biederman del Hospital General de Massachusetts es uno de los más influyentes paidopsiquiatras de la Unión Americana.
Ha propagado su convicción de que el Trastorno Bipolar puede iniciar “desde el momento en que el niño abre sus ojos” al nacer, cuando era un padecimiento que se consideraba de inicio en la edad adulta.
Muchos psiquiatras ahora lo diagnostican en niños incluso menores de 4 años, basados en las investigaciones de Biederman, y tratándolos con potentes fármacos antipsicóticos.
“Necesitamos tratar a estos niños. Están en un estado desesperado” expresó Biederman en una entrevista, presentando un video de una llorosa madre describiendo la manera en que su hija en edad preescolar la atacaba antes de que la criatura comenzara el tratamiento para Trastorno Bipolar.
El jefe de psicofarmacología del Hospital General de Massachusetts comparó el trabajo de Biederman con los grandes avances científicos del pasado, como la invención de las primeras vacunas.
Sin embargo, la muerte de una niña de 4 años de edad por una sobredosis de fármacos que se le recetaron para tratar Trastorno Bipolar y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, ha disparado una creciente e intensa reacción contra Biederman y sus seguidores.
Mucha gente se preguntó por qué una niña tan pequeña estaba siendo tratada con ese tipo de fármacos, incluyendo uno que no estaba autorizado para su uso en niños. La psiquiatra que la atendía basó su defensa en los estudios de Biederman.
El problema con el Dr. Biederman es más profundo, y pronto trascendió entre la comunidad médica norteamericana, aunque no entre la mexicana: los extensos vínculos financieros entre la industria farmacéutica y sus investigaciones. Biederman ha recibido donaciones de 15 compañías farmacéuticas, incluyendo a Eli Lilly y Janssen, quienes fabrican los antipsicóticos Zyprexa y Risperidal, respectivamente, que les proporcionan ganancias multimillonarias y que curiosamente son los que Biederman recomienda.
Los diagnósticos de Trastorno Bipolar, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), Trastorno de Conducta Disruptiva, Trastorno de Conducta en el Síndrome de Down, etcétera, se están convirtiendo en una moda entre los paidopsiquiatras, dejando a miles de niños con medicaciones peligrosas basadas en síntomas tan difusos como la irritabilidad y la agresividad, que podrían tener otras causas. Distinguir estos trastornos de los malos humores y caprichos comunes de los niños pequeños es difícil.
El padre de la niña que falleció, por ejemplo, acababa de regresar a su hogar después de una acusación de abuso infantil.
A partir de la muerte de la niña se ha hecho una revisión de 8,343 niños que se encontraban con regímenes de tratamiento con los nuevos fármacos antipsicóticos para diagnósticos como los mencionados, para asegurarse que el tratamiento es adecuado.
Estos fármacos tienen efectos adversos documentados tales como diabetes, aumento considerable de peso, cardiopatías y trastornos en el desarrollo.
El modelo de práctica médica que tenemos en México es el norteamericano, desde mi punto de vista uno de los más perversos del mundo, y la psiquiatría no es una excepción.
Este modelo está fuertemente influenciado por la industria farmacéutica a la que no conviene que el paciente se cure sino que mejore, en una especie de “administración de síntomas” no sólo en las enfermedades psiquiátricas. Si se acabaran las enfermedades se quedarían sin negocio, es así de simple, y sé bien de lo que hablo porque trabajé para ellos en el área de marketing por mucho tiempo, hasta que decidí retirarme por motivos éticos cuando las reglas se modificaron.
La Industria Farmacéutica gana 5 a 6 veces más dinero que cualquier otra empresa de EU y quizás eso ha ocasionado que haya perdido su ética y cordura. En lo que más gasta la industria farmacéutica actual no es en la fabricación de los fármacos, ni tampoco en investigación y desarrollo sino en marketing.
La elaboración de los diagnósticos psiquiátricos cada vez con más frecuencia pasa por alto los problemas que las personas pueden tener en su vida cotidiana, así como la utilización de otros recursos como la psicoterapia y cambios en los hábitos cotidianos para enfrentarlos.
Cuando hablamos de psicofármacos, sobre todo, por lo general los pacientes permanecerán siendo usuarios de los fármacos ya sea ansiolíticos, antidepresivos o antipsicóticos por prácticamente de por vida, pudiendo presentarse síntomas de abstinencia muy serios si se suspenden.
Se han realizado investigaciones que demuestran que el ejercicio es más efectivo que el placebo y el antidepresivo con los que se comparaba en el tratamiento de la depresión.
No estoy en contra de la utilización de psicofármacos; cuando su administración está bien indicada como es en casos graves de depresión o de psicosis, pueden otorgar una mejor calidad de vida y mejorar el pronóstico y función del paciente.
Pero abogo para que su utilización esté basada en investigaciones responsables que proporcionen información justa y equilibrada, sin investigadores pagados a modo por las grandes compañías farmacéuticas para que sus resultados cuadren con sus intereses, utilizando poblaciones de pacientes seleccionados para que así sea.
Los médicos debemos recuperar nuestra misión humanitaria y científica y nuestra responsabilidad, y enterarnos antes de prescribir que las indicaciones para un medicamento no están generadas por conocimiento médico, sino mercadológico.

MÉXICO: LO SINIESTRO NUESTRO DE CADA DÍA.

Publicado septiembre 29, 2008 por palabraaguda
Categorías: Enfermedades de Nuestra Época, Enfermedades Sociales, Salud Emocional


 

Decapitados cuyas cabezas se tiran lejos de sus cuerpos, ajusticiados abandonados en zonas donde las familias suelen convivir los fines de semana, granadas estalladas enmedio de niños, mujeres, hombres y ancianos reunidos en una plaza cívica, retenes en los que los militares detienen a balazos a los ciudadanos, secuestros que corolan con crímenes aberrantes. El Terror llega ahora a ensañarse con una sociedad, la mexicana, previa y gravemente dañada y cada día más acosada por la pobreza, la carestía imparable, el desempleo, la falta de oportunidades, el crimen organizado, la corrupción, la falta de justicia y legalidad para los que no podemos pagarla y las acciones delictivas, insensibles y sin castigo de la casta en el poder.

Freud en su obra “Lo Siniestro” (1919) aborda el tema de la angustia, “…lo siniestro se da cuando se desvanece el límite entre la fantasía y la realidad; cuando lo que habíamos tenido por fantástico aparece ante nosotros como real…”, lo siniestro pertenece al orden de lo terrorífico, de lo que provoca angustia y horror. Sería aquello espantoso que afecta a las cosas conocidas y familiares.

Sin duda lo familiar o conocido, aquellas personas, lugares o situaciones con las que nos sentimos reconfortados, son el punto de referencia de nuestros sentimientos de protección, seguridad y valía. En ellos nos sentimos libres de amenazas, resguardados, amparados y valiosos. Por ello, ahora en México en que lo familiar se ha convertirdo también en habitáculo del miedo, quedamos absolutamente carentes de protección, sin puntos de referencia y con la sensación de que no valemos nada.

¿Dónde podremos resguardarnos ahora? ¿Hacia dónde huiremos del peligro si ese peligro emerge de lo que nos es más próximo, nuestra tierra, nuestro hogar? ¿Qué podrá ahora procurarnos el sentimiento de estar a salvo? La experiencia de lo siniestro, según Freud, responde a la súbita transformación del propio calor del hogar en algo capaz de helarnos la sangre en las venas.

Cuando no nos podemos aferrar a cuantas cosas fueron un referente, entonces nace el verdadero miedo y el terror es el sentimiento que aparece, justamente, cuando no hubo apronte angustiado y el peligro sobresalta. Estas experiencias son causadas por la intervención humana y como consecuencia tienden a trastocar el sistema de valores, creencias y actitudes de toda la sociedad ya que se asocian con la crueldad humana en su máxima expresión, enviando el mensaje “la próxima vez puedes ser tú”, caracterizándose así la dimensión de angustia, irracionalidad y perversidad que conmociona nuestra realidad y nos hace sentir tratados como objetos, como cosas.

Frente a semejantes actos masivos terroristas, criminales, violentes, súbitos e inesperados, las vÍctimas reaccionamos inicialmente con un estado de “shock” que se acompaña de una sensación de irrealidad e incredulidad. Esto se denomina negación y responde a un poderoso estímulo instintual. Posteriormente cuando la negación es superada por la realidad, aparecen sentimientos de espanto, miedo, temor o terror, emociones que se caracterizan por un campo de reacción psicológica muy limitado.

Después de un tiempo, que varía de persona en persona, aparece la tercera fase: la Depresión Traumática. Si nos va bien y podemos lidiar con todo lo anterior, se presentará la Fase de Resolución, en la que se integra la experiencia traumática, caracterizándose por una actitud vigilante, la revisión de nuestros valores, así como cambios afectivos que repercuten en la vida emocional y psíquica y entre ellos se encuentra la desilusión.

Dos factores provocan la desilusión: el quiebre de la eticidad vigente y la manifestación de la brutalidad. Por un lado es posible apreciar que lo normal es que el Estado prohibe al individuo recurrir a la injusticia; la educación brega por el respeto de los derechos del individuo. En tiempos como los que vivimos, se transgreden todas estas normas, se abandonan las restricciones éticas y el estado beligerante se entrega a la injusticia. Por otro lado, emerge la brutalidad en la conducta de los individuos, la sociedad se degrada y afloran las actitudes anímicas mas arcaicas y primitivas. La repentina libertad de ser agredido puede conllevar con facilidad a la libertad de agredir, anulando las normas morales intelectuales mantenidas hasta el momento.

Otra de las consecuencias es la perturbación en la actitud hacia la muerte. El ser humano no puede concebir la muerte propia, el inconciente está convencido de su inmortalidad. Es evidente que los actos que estamos viviendo los mexicanos arrasan dicha creencia, las personas mueren y no sólo uno por uno, sino multitudes de ellos, sin importar su género o edad o si son buenos o malos. Esta situación retorcida exige la disposición a morir y puede derivar en hacerlo también para matar.

Los imperativos “No matarás”, “Ama a tu prójimo como a ti mismo” son cancelados y transformados en su contrario. Lo prohibido antes es permitido hoy, nuevas normas empiezan a regir el accionar de la sociedad dentro de un marco de legalidad institucional.

No sólo cambia la actitud hacia la muerte, también se trastorna la actitud hacia la vida. La situación que vivimos es tan excepcional que deben esperarse trastornos psicológicos en quienes somos expuestos a estas nuevas condiciones de vida y que producen entonces lo traumático. Caemos en este estado de terror porque no estamos preparados para estas experiencias, estos ataques nos toman por sorpresa. El trauma no se deja olvidar por quienes lo padecemos, el shock traumático golpea y despierta la constitución previa de cada sujeto, reactiva sus propias defensas provocando efectos en el psiquismo. Sintomas motores, corporales, sufrimiento subjetivo, sensaciones melancólicas, depresivas, estado de duelo, ataques similares a crisis histéricas, debilitamiento y perturbación de las funciones psiquicas son algunas de sus manifestaciones sintomáticas.

Socialmente se alteran los lineamientos que mantienen las relaciones de la comunidad, se fomenta el divisionismo y se pierde la confianza en los demás.

En momentos así, como si fuera poco y de acuerdo a la experiencia de lo que ha sucedido en otras regiones del mundo, se corre el riesgo de que la violencia institucional pueda incrementarse pues los grupos en el poder pierden su capacidad política para controlar a la sociedad y otros sectores pueden también avivar aún más el fuego fomentando la formación de escuadrones de la muerte, grupos paramilitares, actividades represivas.

Quisiera cerrar este post con un mensaje de aliento, de esperanza y es lo que me está siendo más difícil, pero encuentro que más allá del terror, la consecuencia más grave de estas acciones es su efecto inhibitorio en el conjunto de la sociedad mediante la incrustación de la desesperanza, la apatía, el egoísmo y el resentimiento,

Las especies con mayor probabilidad de existencia son las que trabajan por el bien de la comunidad, es ahí donde radica su fortaleza.Los individuos en una comunidad cada vez más organizada se encuentran más protegidos y por lo tanto, su opción de subsistir y de reproducirse es mayor que la de las otras especies próximas, en la escala natural.

Las personas más afortunadas poseen un patrimonio mucho más valioso que su recurso material y es precisamente la manera en que logran hacer uso de sus recursos internos. El mecanismo psíquico posee los mismos elementos básicos en todos los seres humanos, pero su efectividad posee una gran diversidad (casi infinita) de posibles variaciones, que dependen del uso que les demos. No podemos elegir que lo que sucede en nuestro país pare, pero podemos elegir no sentirnos víctimas ante ello y levantarnos sobre nuestros pies y evitar que nos colapse y colapse a los nuestros y a nuestro país.

Evitémoslo acudiendo a lo mejor que hay dentro de nosotros, aunque ello conlleve exigencias, renunciemos a privilegios propios en pro del bien común, evitemos el divisionismo y el individualismo, veámoslo si quieren egoístamente: el bienestar de los demás es también el propio.

Hagámos el bien, aunque sea difícil, empaticemos con el prójimo, no neguemos la realidad aunque sea horrorosa, hagámos un inventario minucioso de ella con la mente abierta, todos queremos lo mismo: bienestar, el cómo o con quién es lo que ha generado mucha división entre muchos mexicanos, la mayoría de los cuales somos buenos seres humanos.

Utilicemos el sentido común, la reflexión, no nos dejemos engañar con “spots”, “gags”, “slogans” o sobadísimos lugares comunes, ya que revisar minuciosamente cada tabique sobre el que se cimientan nuestras creencias, valores, actitudes, prejuicios y preceptos traerá enormes beneficios; es en estos temas en donde la utilización de nuestros recursos internos puede convertir el infierno en el que ahora vivimos en algo digno de llamarse vida, porque en nuestro país se ha vuelto fácil sobrevivir, vivir es lo que cada día se hace más difícil.

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“EL ODIO”

Publicado julio 7, 2008 por palabraaguda
Categorías: Enfermedades de Nuestra Época


En mi patria ha pasado algo: hemos aprendido a odiarnos, o quizás, mejor dicho, hemos aprendido a mostrar nuestro odio unos a otros sin pudor.

Porque quizás ahí estaba el odio desde siempre, larvado, latente, escondido, esperando sólo una oportunidad para mostrar su carcomido y podrido rostro, nada más hacían falta unas elecciones con sus campañas mediáticas para saltar sobre cada uno de nosotros, para mostrar que nos odiamos.

Del odio a la violencia no hace falta ni medio paso, lo sabemos bien aquí en mi Mexico, donde abundan cabezas sin cuerpos con notas escupiendo su odio a quien ose mirarlas, perredistas, chuchistas, medios de información contra lopez obradoristas, panistas contra todo lo que les evite enriquecerse rapidito y sin escalas, priistas que venden caro su amor y todo su odio acumulado de dos sexenios en que han tenido que tragar camote lo prodigan gratis , fuerzas policiacas y militares contra ciudadanos inermes actuando su odio.

Algo cambió, o nos volvimos los mexicanos más cínicos o dejamos de confiar y esperar y donde no hay cabida a la confianza y a la esperanza, el odio agazapado brinca para llenar ese espacio.

En mi país, México, ya a nadie le da vergüenza mostrar que odia: al rico, al pobre, al indio, al chilango, al que estudió, al que no, el que estudió y el que no casi todos odian, se odia al inteligente y al estúpido, al bien intencionado y al que no lo es, al narco y al que no consume nada.

Nuestro odio es cada vez más gratuito y más facilón, más autocomplaciente.

El odio deriva de la furia, de la frustración y en México tenemos cada vez más frustración y furia acumulada,porque hay hambre, porque hay injusticia, porque hay desazón, porque hay corrupción e inevitablemente todo eso lleva a la violencia, que es el derivado principal del odio.

En mi país, México, el gatillo del odio lo disparó la derecha, aunque no es enteramente responsable porque el odio estaba ahí, si no, no hubieran podido utilizarlo.

Existía agazapado, esperando una razón para mostrarse y entonces vinieron las elecciones y la derecha lo manipuló para ganar, “haiga sido como haiga sido”, dijo nuestro presidente cuando ganó esas envenenadas elecciones, la derecha ganó ¿ganó? a quien le sirve un país lleno de hambre, de frustración, de ira y sobre todo, de odio.

Mi país está muy enfermo, está envenenado por el odio.

La Pachamama.

Publicado octubre 25, 2007 por palabraaguda
Categorías: Ciencias


El discurso del Presidente Evo Morales ante la Asamblea General de la ONU el pasado 24 de Septiembre fue conmovedor.

Con sencillez convocó en Nueva York, capital de los excesos, a abandonar el lujo, el exceso de consumo, a dejar de pensar en el dinero para comenzar a pensar en la vida y en el futuro de la humanidad.

Quiero resaltar la forma poética en la que él habla sobre la Tierra, con tal respeto, amor, veneración, sensibilidad y sobre todo sinceridad que sólo quien ha estado en estrecho contacto con ella por generaciones puede mostrar.

Supongo que este contacto con la Madre Tierra, con la Pachamama, como él la llamó, que tienen los pueblos indios debe obligadamente dar una perspectiva diferente sobre ella: la de que se trata de un ente vivo, sin dueños con derechos a explotarla, comercializarla y expoliarla y a quien estamos obligados a devolverle con cuidados y gratitud aunque sea un poco de lo mucho que de ella recibimos

Sin palabras rimbombantes, sin la parafernalia mercadotécnica ni los aires de Estrella de Rock de Al Gore, quien ahora se desgañita alertándonos sobre el calentamiento global e hipócritamente acepta el Premio Nobel de la Paz sin antes pedir perdón por las bombas de uranio enriquecido que tuvo a bien tirar a diestra y siniestra en el muy reciente pasado, Evo Morales brilló con luz propia.

El primer presidente orgullosamente indígena de Bolivia y el segundo en la historia de Latinoamérica (el primero, espero no equivocarme, fue Benito Juárez y aunque Porfirio Díaz también fue indígena, se avergonzaba de ello al grado de evitar broncearse pues soñaba con ser europeo) dijo a los líderes del mundo que “el planeta, la madre tierra, no puede ser una mercancía”, y luego puso el dedo sobre la llaga al decir que “para mitigar los impactos del cambio climático leo en informes del Banco Mundial que hay que acabar con los subsidios a los hidrocarburos, ponerle precio al agua y promover la inversión privada en los sectores de energía limpia. Nuevamente quieren aplicar las recetas de mercado y privatización para hacer negocios con la propia enfermedad que estas políticas producen. Lo mismo sucede en el caso de los biocombustibles puesto que para producir un litro de etanol se requieren 12 litros de agua. De igual forma, para procesar una tonelada de agrocombustibles se necesita, en promedio, una hectárea de tierra. Ante esta situación, nosotros -los pueblos indígenas y los habitantes humildes y honestos de este planeta- creemos que ha llegado la hora de hacer un alto para reencontrarnos con nuestras raíces… para convertirnos en la vanguardia de la defensa de la naturaleza y de la vida”.

Madre nutricia, acogedora, cálida, maltratada, escatimada, comercializada, quien según la Hipótesis de Gaia de James Lovelock, es un organismo vivo con capacidad de autorregularse para hacer su entorno físico más hospitalario para las especies que lo habitamos.

Según Lovelock, las pruebas demuestran que toda la biosfera del planeta tierra (o sea todos los seres vivientes que habitamos en nuestro planeta, desde las amibas, que son unicelulares hasta los elefantes y las ballenas e incluso tú y yo) puede ser considerada como un único organismo a escala planetaria, en el que todas sus partes están casi tan relacionadas y son tan independientes al mismo tiempo como lo son las células de nuestro cuerpo.

Lovelock creía que ese superser colectivo merecía un nombre propio. Carente de inspiración, pidió ayuda a su vecino, William Golding (autor de “El señor de las Moscas”) a quien se le ocurrió la respuesta perfecta: Gaia.

Este increíble y delicado equilibrio que se da entre lo inerte y lo vivo y que conforma la homeostasis y esencia de nuestro planeta como sistema, debe ser preservado.

Es urgente que nuestro planeta no siga siendo destruido y con él, nuestra especie y los demás seres vivos; pero debemos vigilar estrechamente para que este tema no sea víctima de la avaricia desmedida de las corporaciones transnacionales.

El cambio climático puede ser algo en lo que se puede invertir y obtener multimillonarias ganancias gracias a la venta de tecnologías de “energía limpia” que no necesariamente serán gratis o baratas, excluyendo y mermando a aquellos que no tengan medios económicos para acceder a ellas.

La producción de etanol, por ejemplo, debe ser reflexionada y debatida a profundidad: utilizar maíz para producirlo sumirá a muchos pueblos pobres en una mayor hambruna, dando lugar a la sobreexplotación de sus tierras, su agua y sus recursos naturales para beneficio de otros pueblos que son ricos, tal y como hasta ahora, afectando con igual o peor gravedad que el calentamiento global a este superorganismo que es nuestro planeta.

Recuerden que cada una de sus partes formamos un todo sin importar si somos ricos o pobres, cada uno somos necesarios para la supervivencia, equilibrio y autorregulación de la Pachamama.

Cuando El Alma Habla A Través Del Cuerpo: Cáncer y Emociones.

Publicado octubre 7, 2007 por palabraaguda
Categorías: Ciencias, Enfermedades de Nuestra Época, Salud, Salud Emocional


Existen cada vez más evidencias científicas acerca de cómo las emociones afectan positiva o negativamente nuestro sistema inmunológico, que es el encargado de defender nuestro organismo de agentes agresores.

Esto es, si nuestro sistema inmunológico no se encuentra abatido, cotidianamente rechazamos desde procesos infecciosos leves hasta cánceres.

A pesar de que aún en nuestros días muchos médicos se niegan a aceptar el hecho de que las emociones juegan un papel preponderante en la génesis de muchas enfermedades, como lo han venido señalando desde hace muchos años los estudiosos de la Psicología, las nuevas tecnologías tienden a evidenciarlo.

Me gustaría mencionar el trabajo del Dr. Ryke Geerd Hamer, médico alemán, Doctor en Medicina, con varias especializaciones y con un extraordinario talento también para inventar aparatos médicos.

Entre sus inventos se encuentra un bisturí no traumático que corta 20 veces más fino que una navaja de rasurar (Escalpelo Hamer), una sierra especial para hueso en cirugía plástica y una mesa de masaje que se ajusta perfecta y automáticamente al contorno del cuerpo.

Cuando terminó su especialidad en Medicina Interna en 1972, trabajó en la Clínica Universitaria de Tübingen como médico internista a cargo de pacientes con cáncer.

Casado con la Dra. Sigrid Hamer y gracias a las ganancias que le produjeron sus inventos, pudo irse a vivir y ejercer su profesión a Italia, donde su hijo Dirk fue accidentalmente herido de bala por el príncipe italiano Emmanuel de Saboya; tardaría en morir casi 4 meses.

Poco tiempo después de la muerte de su hijo, el Dr. Hamer desarrolló cáncer testicular y su esposa cáncer de mama.

Debido a que ambos eran personas jóvenes y sanas, pensó que el desarrollo de ambos cánceres podría estar relacionado con la pérdida inesperada y dolorosa de su hijo y emprendió un viaje científico asombroso, basado en esta experiencia de vida y en la que su trabajo con enfermos de cáncer le había proporcionado.

Regresó a Alemania como médico internista en jefe de la clínica oncológica de la Universidad de Múnich, en donde comenzó a investigar las historias de sus pacientes con cáncer y encontró que todos ellos, como él, habían experimentado un choque emocional inesperado, serio, dramático y vivido en soledad (por ejemplo la pérdida inesperada de un ser querido por una separación no prevista o por muerte, un diagnóstico o pronóstico para el cual uno no está preparado, un pánico repentino a la muerte, un enojo o preocupación intensa inesperada, un sentimiento repentino de abandono ya sea emocional, mental ó físico o un temor o amenaza inesperada).

Apegándose al método científico, siguió la hipótesis de que todos los procesos corporales son procesados desde el cerebro y que el shock que el conflicto genera se produce simultáneamente en la psique, el cerebro y en el órgano correspondiente al área cerebral afectada.

El Dr. Hamer llevó un estricto control de 40,000 casos, analizados por medio de escaneo cerebral y meticulosos registros médicos y psicológicos.

Hasta entonces, ningún estudio había investigado el origen de las enfermedades en el cerebro ni su papel como mediador entre la psique y el órgano enfermo.

El Dr. Hamer descubrió que cada enfermedad se origina como consecuencia de un choque o trauma que nos toma completamente por sorpresa. En el momento en que el conflicto inesperado ocurre, el choque impacta un área específica en el cerebro causando una lesión (más tarde llamada Foco de Hamer), visible en un escáner cerebral como un grupo de anillos concéntricos nítidos.

Los radiólogos las consideraban como imágenes creadas por una falla en la máquina, pero Siemens, un fabricante de equipos de tomografía computarizada certificó que estas lesiones objetivas no podían ser fallas pues cuando la tomografía se repetía y se tomaba desde diferentes ángulos, la misma formación anular aparecía siempre en el mismo lugar.

Las células cerebrales que reciben el impacto envían una señal bioquímica a las células del cuerpo correspondientes, provocando el crecimiento de un tumor, la necrosis de un tejido o la pérdida funcional, dependiendo de cual capa del cerebro recibe el choque.

La razón del porqué conflictos específicos están irrefutablemente unidos a áreas específicas del cerebro es que, a través de nuestra evolución histórica, cada área del cerebro fue programada para responder de manera instantánea a conflictos que pudieran amenazar nuestra supervivencia.

Mientras el tallo cerebral (la parte más antigua de nuestro cerebro) está programada con cuestiones básicas de supervivencia como respiración, reproducción y alimentación, el cerebro (la parte más nueva y por lo tanto, más evolucionada) está más relacionada con temas de tipo social y territorial. La investigación del Dr. Hamer es absolutamente acorde con las leyes naturales de la Embriología y a la lógica de la evolución.

Los animales experimentan estos conflictos biológicos en términos reales, por ejemplo, con la pérdida del nido o del territorio, una separación de su cría, de su pareja o del grupo social ó cuando sufren un susto de muerte.

Debido a que los humanos desarrollamos una forma de pensar simbólica, podemos experimentar estos conflictos no sólo en un sentido literal, sino también figurado.

Una “pérdida territorial” puede ser un divorcio o la pérdida inesperada de nuestro trabajo. Un”conflicto de abandono“puede ser causado por ser llevado a un asilo o por la pérdida de un ser amado, un”conflicto de miedo a morir“ puede ser provocado al conocer un diagnóstico grave y el miedo concomitante a perder la vida.

Por ejemplo: una madre recibe la noticia inesperada de que su hijo se vió involucrado en un accidente. Este tipo de conflicto impacta en el área del cerebro que controla las glándulas mamarias de una mujer, pudiendo formar un tumor de mama, que fue lo que sufrió la esposa del Dr. Hamer, por cierto, después de la pérdida de su hijo.

El tamaño y la gravedad de la lesión estará determinado por la intensidad y duración del conflicto.

En Octubre de 1981 el Dr. Hamer presentó su investigación a la Universidad de Tübingen como tesis post-doctoral. El objetivo era tener probados sus descubrimientos en casos equivalentes para que la Nueva Medicina Germánica, que fue como denominó a su disciplina, pudiera ser enseñada a todos los estudiantes de medicina y los pacientes pudieran beneficiarse de sus descubrimientos lo antes posible.

Para su gran sorpresa, pues hasta entonces había sido considerado mundialmente como una reconocida eminencia médica, el comité de la Universidad rechazó su trabajo y rehusó evaluar su tesis, un caso sin precedentes en la historia de las universidades y le fue dado un ultimátum: renegar de sus descubrimientos o no ver renovado su contrato.

Fue extremadamente difícil para él entender por qué estaba siendo expulsado de la clínica al presentar descubrimientos científicos bien fundamentados. Después de darle de baja, se retiró a su práctica privada donde continuó su investigación.

Varios intentos de abrir una clínica privada fallaron debido a esfuerzos concertados para oponérsele. Cartas de los pacientes del Dr. Hamer dirigidas a las autoridades de salud permanecieron sin respuesta o fueron regresadas con el comentario: ” ¡No aplicable!“.

En 1985 la Dra. Sigrid Hamer, su esposa, fallece. Nunca se recuperó del pesar por la muerte de su hijo y de la persistente intimidación de la familia de Saboya y muy probablemente, también de las autoridades médicas y académicas.

El hostigamiento al Dr. Hamer culminó en 1986, cuando una sentencia de la corte le prohibió continuar con su práctica médica.

A pesar del hecho de que su trabajo científico nunca fue desaprobado, perdió su licencia médica a la edad de 51 años, pues se rehusó a renunciar a sus descubrimientos sobre el origen del cáncer y a regirse por los principios de la medicina oficial.

Privado de su licencia médica, el Dr. Hamer dependía ahora de otros doctores para obtener escaneos cerebrales y registros médicos de pacientes.

Para 1987 ya había analizado más de 100,000 casos y fue capaz de expandir su descubrimiento de las Cinco Leyes Biológicas de la Nueva Medicina Germánica, como denominó a sus descubrimientos.

Mientras tanto la prensa y la medicina establecida no pararon de atacar su trabajo, hasta la fecha. Periodistas y médicos”expertos“retrataban al Dr. Hamer como charlatán, sanador milagroso autoproclamado, líder de culto, o criminal demente.

Hubo incluso solicitudes para evaluar su condición mental por parte de psiquiatras elegidos por la corte.

En 1997 el Dr. Hamer fue arrestado y sentenciado a 19 meses en prisión por haber proporcionado a tres personas información médica sin tener licencia médica. En contraste, trece años después de haber asesinado a Dirk Hamer (1991) Víctor Emmanuel de Saboya había sido sentenciado a solo 6 meses de audiencias por la posesión ilegal de un arma.

Cuando el Dr. Hamer fue arrestado la policía requisó los archivos de los pacientes que él venía estudiando.

Todavía la Universidad de Tübingen rehúsa aprobar el trabajo científico del Dr. Hamer a pesar de dos órdenes de la corte en 1986 y 1994.

De igual manera, la medicina oficial rehúsa aprobar la Nueva Medicina Germánica a pesar de las numerosas verificaciones tanto por parte de médicos como de asociaciones profesionales.

El 9 de Septiembre del 2004 el Dr. Hamer fue arrestado en su casa en España…. y después de un año y medio en la prisión francesa de Fleury Merogis, el Dr. Hamer fue finalmente liberado en Febrero del 2006.

A pesar de la enorme importancia de los descubrimientos del Dr. Hamer, su trabajo cuenta con muy poca difusión, me pregunto si en ello tendrán algo que ver las multinacionales farmacéuticas que reportan multimillonarias ganancias gracias a sus fármacos contra el cáncer, pero nos ocuparemos de ello en un siguiente post. Hasta entonces.

¿Cómo Romper con un@ Psicópata? (Parte 3 de 3)

Publicado septiembre 23, 2007 por palabraaguda
Categorías: Enfermedades Sociales, Salud, Salud Emocional, Salud y Amor


Puedes voltear tu mirada al cielo y dar gracias por lo afortunad@ que eres si después de dar tú por terminada la relación con un@ psicópata, él o ella únicamente se dedican a esparcir mentiras y difamaciones que destruyan tu reputación.
¿Por qué? te preguntarás. Pues bien, debido a su incapacidad para amar y para sentir, su relación con los demás es a través del poder y del control y al sentirlos desafiados, reaccionará de algún modo.
La experiencia de tratar con un psicópata puede ser muy inquietante para la mayoría de la gente, sin mencionar que cuando te desheche, puedes estar segur@ de que serás por lo menos difamad@, sin lugar a dudas.
¿Qué se puede hacer para enfrentar la reacción de un psicópata? Bien, primero olvídate de las más elementales reglas de educación.
Recuerda que estás tratando con alguien que carece de la mínima empatía, conciencia, remordimiento o sentimiento de culpa. Acuérdate de la película “Predator”.
Los psicópatas muestran una gran falta de preocupación por los efectos devastadores que sus acciones tienen en los demás.
Es un malvado en el sentido literal de la palabra, jamás lo olvides.
La ética y todo eso, aquí no te sirve. No hay cabida para negociaciones ni pactos con un psicópata.
Simplemente evítalo y si eso no es suficiente, denúncialo a las autoridades.  y si lo consideras necesario, hay grupos de autoayuda que pueden darte un enorme soporte y comprensión.


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