Archive for the ‘Salud y Amor’ category

¿Cómo Romper con un@ Psicópata? (Parte 3 de 3)

septiembre 23, 2007

Puedes voltear tu mirada al cielo y dar gracias por lo afortunad@ que eres si después de dar tú por terminada la relación con un@ psicópata, él o ella únicamente se dedican a esparcir mentiras y difamaciones que destruyan tu reputación.
¿Por qué? te preguntarás. Pues bien, debido a su incapacidad para amar y para sentir, su relación con los demás es a través del poder y del control y al sentirlos desafiados, reaccionará de algún modo.
La experiencia de tratar con un psicópata puede ser muy inquietante para la mayoría de la gente, sin mencionar que cuando te desheche, puedes estar segur@ de que serás por lo menos difamad@, sin lugar a dudas.
¿Qué se puede hacer para enfrentar la reacción de un psicópata? Bien, primero olvídate de las más elementales reglas de educación.
Recuerda que estás tratando con alguien que carece de la mínima empatía, conciencia, remordimiento o sentimiento de culpa. Acuérdate de la película “Predator”.
Los psicópatas muestran una gran falta de preocupación por los efectos devastadores que sus acciones tienen en los demás.
Es un malvado en el sentido literal de la palabra, jamás lo olvides.
La ética y todo eso, aquí no te sirve. No hay cabida para negociaciones ni pactos con un psicópata.
Simplemente evítalo y si eso no es suficiente, denúncialo a las autoridades.  y si lo consideras necesario, hay grupos de autoayuda que pueden darte un enorme soporte y comprensión.

Anuncios

¿Enamorad@ de un@ psicópata? (Parte 2 de 3)

septiembre 23, 2007

Vamos a aterrizar tanto concepto clínico en algo que te sea útil en la vida cotidiana.
Entablar una relación con un psicópata es como montarse en un vehículo de alta velocidad con frenos defectuosos.
De manera extraña, mientras que él no brinda ningún amor verdadero a nadie, ni siquiera a su propia madre, es absolutamente capaz de inspirar amor a veces hasta fanático en los demás.
Imagínate, no importa que edad, status, coeficiente intelectual, género o preferencia sexual tengas, que conoces a alguien realmente atractiv@ y encantador, que da la impresión de poseer enormes cualidades humanas e intelectuales, extrovertido, con gran habilidad para relacionarse con los demás, con una enorme capacidad oratoria, con enorme capacidad para por medio de la verborrea salirse con la suya de cualquier apuro, con inclinación a ser admirado y adulado y que muestra un enorme interés en ti.
Estás maravillad@ con tu buena suerte, pero con el trato más frecuente hay cosas que empiezan a no checarte, por ejemplo, no sabes porque, pero no sientes una verdadera intimidad con esa persona, lo notas que es incapaz de sentir compasión o mínimo lástima por otros en situaciones desafortunadas o de ponerse en el lugar de otra persona, si ha lastimado a alguien, parece no importarle, aunque exprese verbalmente que sí, pero cuando hablas con él o ella acerca de todo esto, te quedas muy confundid@ y piensas que tú eres quien está mal, aunque tu intuición te dice que algo no está bien en él o ella o con tu relación.
¡Cuidado!
El psicópata es un manipulador que sabe exactamente lo que nos mueve y cómo manipular e influenciar nuestros sentimientos.
Poseen el talento de ver dónde hay mujeres “amables, cariñosas, generosas”.
La mímica es a menudo utilizada para convencer a los otros de que el psicópata es un ser humano normal. Él hace esto para crear una falsa empatía con su víctima.
El psicópata intentará hacerte creer que tiene emociones normales, contando alguna historia triste o profesando experiencias profundas, conmovedoras; la verdad es que la mayoría de los psicópatas pasan por la vida como en una incubadora, emocionados por poca gente y sin sentir ninguna verdadera compasión hacia los demás; pero mentirán para convencerte de que poseen emociones normales.
El factor de la compasión es una razón por la cual las víctimas se enamoran a menudo de esta “pobre” gente.
La mentira para el psicópata es como la respiración. Cuando se les cacha en alguna mentira y se les confronta, inventan nuevas mentiras, y no les importa ser descubiertos. Negarán la realidad hasta que sus víctimas sufran de una crisis nerviosa.
Hare, un profundo estudioso de la psicopatía plantea: “La mentira, el engaño, y la manipulación son talentos naturales en los psicópatas… cuando son pillados en alguna mentira o desafiados con la verdad, rara vez quedan perplejos o desconcertados, cambian simplemente sus historias o procuran remoldear los hechos de modo que parezcan constantes con respecto a la mentira”. El resultado es una serie de declaraciones contradictorias y un oyente profundamente confundido. La manipulación es la clave de sus conquistas, y la mentira es una forma de alcanzar esto.
El psicópata se distrae e impresiona principalmente por su propia representación ostentosa de sí mismo, lo que lo conduce muy seguido a decir involuntariamente a la gente cosas que lo llevan a su detección.
A menudo se olvidan de las mentiras que dijeron y cuentan historias contradictorias, lo que hace que el que lo escucha se pregunte si el psicópata está loco o bien el que le escucha, aunque en este caso ninguno de los dos lo están, los psicópatas no están locos.
Lo más asombroso, sin embargo, es su memoria selectiva. Puede que un psicópata no recuerde las promesas que te hizo ayer, pero recordará algo del pasado si satisface de alguna manera sus propósitos. Frecuentemente hacen esto siempre que se los confronta o se los pilla en una mentira.
La mayoría de los psicópatas son muy arrogantes y engreídos. Sin embargo, cuando tratan de encandilar a una víctima potencial, dicen las cosas “correctas” en el momento debido y te hacen creer que son almas buenas y generosas; no siempre, pero a menudo.
La verdad es que los psicópatas no son altruistas y realmente no les importan las amistades ni los lazos, aunque finjan y manifiesten una preocupación por los más débiles o los más pobres, no es cierto.
Ellos ven a los demás como objetos en relación con ellos mismos.
Por lo general, la mayoría de los psicópatas se jactarán infinitamente de sus hazañas y de las cosas “malas” que han hecho (esto debería ser una señal de alerta), pero mucho más frecuentemente que lo contrario, la persona que está fascinada con él no escuchará a la razón, aunque otros que lo conozcan la adviertan sobre su comportamiento pasado.
¿Por qué? Una vez más, porque el o la psicópata te hace sentir tan “especial”.
No es real, sólo está actuando porque así le conviene.
El Dr. Black afirma que una de las señales más obvias de psicopatía es la manera en que el psicópata se jacta de sus experiencias, sin importar “cuán desagradables sean… su comodidad aparente con respecto a su comportamiento pervertido, la tranquilidad con la cual habla de romper cada regla.”
Un psicópata que conocí una vez, no en mi consultorio sino socialmente, profesor de prestigiosísima universidad privada de la Ciudad de México, cierta vez me confesó que él no sentía absolutamente nada ante el enorme daño que les había causado no solamente a sus padres, ex-mujer y otros familiares cercanos, sino incluso a sus amigos de toda la vida. Él argumentaba que eso lo exentaba de ser una mala persona, pues no obtenía placer al provocar ese daño, sino simplemente indiferencia.
Sobra decir que esa fue la última vez que lo vi, pues reconocí en él todo el cuadro de la psicopatía gracias a este aparentemente banal comentario.
El psicópata esta lleno de codicia por dentro, relacionándose con el mundo a través del poder, aunque, como dije, por fuera puede afirmar estar del lado de los desafortunados o de los oprimidos. En otra ocasión conocí a uno a quien le gustaba repetir frases como “tienen que dejar de oprimir a mis hermanos” pero eso no significaba nada para él. De hecho era racista. El psicópata se identifica también a menudo a sí mismo como revolucionario.
Por otro lado, el psicópata también presenta muy seguido una imagen de sí mismo como el antihéroe deprimido (del tipo de “su propio peor enemigo”) y a algunos les gusta verse a sí mismos como lobos solitarios. El psicópata puede incluso afirmar que es sensible y profundo, pero por dentro no es nada más que vacío y codicia.
Si el psicópata es conciente o no de su conducta, es algo que se debate a menudo.
Es mi personal opinión que los psicópatas normalmente saben exactamente lo que están haciendo, aunque otros sugieren que los psicópatas “nacen, no se hacen.”
Aunque estudios han mostrado que a menudo vienen de un nivel socioeconómico y/o estatus social empobrecido o bajo (en uno de los estudios del Dr. Donald Black, muchos de los hombres eran “en su gran mayoría blancos, de clase trabajadora y media baja, y casados, y la mayoría no se habían graduado del la escuela secundaria”). permítanme añadir que los psicópatas pueden existir en cualquier clase social. No se dejen engañar porque lo vean adinerado, educado, exitoso y aparentemente respestable.
También me gustaría señalar que de acuerdo con la Sexta Edición de Abnormal Behaviour (Comportamiento Anormal), impresa en el 2000 por los Dres. David Derald y Stanley Sue, los índices si varían por género. En su excelente texto hay incluido un reporte realizado por la Asociación de Psiquiatría Americana que dice que la estimación general es del 3% en los hombres, y de menos del 1% en las mujeres [Personality Disorders and Impulse Control Disorders, Trastornos de la Personalidad y Trastornos de Control de Impulsos].
Yo asumiría que es algo que no se puede tomar a la ligera. De acuerdo con estas estadísticas, eso querría decir que tres de cada diez hombres y tal vez una de cada diez mujeres que conozcas pueden ser psicópatas .
Intentar “distinguir” a un psicópata por su aspecto no es fácil y la verdad es que un@ psicópata atractiv@ es probablemente más peligros@ que uno@ menos atractiv@, sin excepciones.
Al igual que el narcisista, el psicópata posee una actitud arrogante, desdeñosa, y condescendiente; sin embargo, hay que remarcar que a menudo en la etapa inicial en la que seduce a alguien nuevo, su verdadero carácter se mantiene oculto, por supuesto. Es por eso que cuando una mujer advierte a otra mujer que un hombre es un psicópata, su más reciente víctima no será capaz de creer en las historias malas que le cuentan sobre él. Su respuesta será “pero es tan encantador, tan amable, tan agradable…” y así sucesivamente. Sí. Exactamente. Él la está engañando.
Los psicópatas no sólo negarán y trivializarán, también evitarán contestar directamente a las preguntas que les haga. No te rompas la cabeza intentando entenderle, es otro proceso de sentimiento, emoción y sentimiento el de ellos, amén que jamás te contestarán con la verdad.
Aunque hay personas suficientemente fuertes como para enfrentarse a un psicópata, la gran mayoría saldrán dañados permanentemente de una relación con él.
Muy seguido son “totalmente francos sobre el asunto, afirmando tranquilamente que no sienten absolutamente ningún sentimiento de culpa, que no lamentan el dolor ni la destrucción que han causado, y que no hay razón alguna para que se sientan preocupación” [Hare]. Pero ojo, no confundas esto con honestidad, es vil, vulgar y llano cinismo.
Es por esta razón que Hare cree que la terapia vuelve peores a los psicópatas; la mayoría de ellos aprenden sobre emociones humanas a través de la psiquiatría, y “les encanta atribuir sus defectos y problemas al abuso infantil.” [Hare].
En cuanto a la recuperación del psicópata, a pesar del dolor que esto pueda causarte, el psicópata jamás se recupera y aunque la psiquiatrísa o la psicoterapia tuviera algo que ofrecerles, te aseguro que no les interesa, ellos no sienten ningún tipo de malestar con su patología.
Mientras que pocos psicópatas cometen crímenes violentos, la crueldad del psicópata promedio oscila generalmente dentro de acciones sutiles, pero sin embargo devastadoras:
“Exprimir a los demás como un parásito y despojarlos de sus posesiones, ahorros, y dignidad; hacer y tomar agresivamente lo que ellos desean; descuidar vergonzosamente el bienestar físico y emocional de sus familias; involucrarse en una serie interminable de relaciones sexuales ocasionales, impersonales y triviales; entre otras cosas.” [Hare].
Ésta es una característica mayor de su carencia de empatía. Es bueno que te enteres que el psicópata gastará mucho esfuerzo (a expensas de ti) en crear planes, expectativas, etc., pero que darán muy poco, o nada a cambio.
El psicópata es puro egoísmo, avaricia, y crueldad. No le importará herirte, traicionarte ni usarte ni mucho menos botarte cuando ya no le seas útil.

“Mentiroso, Mentiroso …”. La Psicopatía (Parte 1 de 3)

septiembre 23, 2007

 

“El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella”.

Jesucristo (4 AC-30) Fundador del cristianismo.

El sociópata es ese individuo egoísta, absorto en sí mismo, sin conciencia, empatía ni sentimiento alguno hacia los demás y para quién las reglas sociales no tienen ningún significado. En Wikipedia se afirma que “… la mayor parte de los psicópatas no cometen crímenes, pero no dudan en mentir, manipular, engañar y hacer daño para conseguir sus objetivos sin sentir por ello remordimiento alguno”, también ahí se afirma que “… la psicopatía es incorregible, aunque se pueden utilizar fármacos antipsicóticos para reducir su impulsividad y rehabilitación conductual con una alta disciplina, pero las terapias de rehabilitación habituales no sólo son ineficaces, sino peligrosas.”
La Psicopatía es un Trastorno de la Personalidad tan amplio que la mayoría de nosotros ni siquiera se lo podría imaginar, pues abarca desde aquel grupo caracterizado por individuos con conductas antisociales tales como agresividad, destructividad y falta del control de impulsos, como lo son por ejemplo los asesinos seriales, hasta aquellos individuos cuyos rasgos distintivos pueden pasar desapercibidos para la mayoría ya que son difusos y difíciles de identificar como peligrosos y que por ello, pueden terminar siendo tu pareja e incluso el ex-presidente de tu país: encanto irresistible, carisma, locuacidad, falta de remordimientos o culpa, afectos superficiales, falta de empatía, deshonrestidad, renuencia a aceptar responsabilidades son algunas de sus características.
Aquí me enfocaré en este último grupo, pues muchos de nosotros hemos estado relacionados con individuos así sin siquiera imaginarlo y son peligrosos ya que generan muchísimo dolor y sufrimiento tanto emocional, como hasta económico a sus allegados (parejas, amigos, familiares, socios, gobernados) ya que son depredadores que hacen daño a los demás de manera planeada, decidida y carente de emociones.
El psicópata no sufre, aunque muchas veces finge estupendamente un falso sufrimiento con el fin de manipular y lograr sus planes.
Este subtipo de psicópatas llega a menudo a creerse sus propias ficciones.
Por lo general están dotados de uno que otro talento y lo utilizan a su favor para seducir, manipular y persuadir a otros para que abandonen todo lo que poseen a conveniencia del psicópata, incluso hasta sus vidas.
Muchos líderes de sectas o de cultos religiosos han sido y son psicópatas.
Su falta de emociones refleja un estado de desprendimiento, de audacia perversa junto con una carencia de ansiedad.
Tienden a operar con una conducta grandiosa, una actitud pretenciosa, un apetito insaciable y una tendencia hacia el sadismo.
Su violencia, que no necesariamente es física sino con alta frecuencia moral y psicológica, es planeada.
Su falta de temor es probablemente la característica prototípica.
Es difícil decir qué es lo que los motiva, posiblemente el control y la dominación.
A pesar de que el psicópata tiene gustos, preferencias y afición por los placeres que la compañía humana puede traer, las investigaciones que hasta ahora se han hecho demuestran que es totalmente egocéntrico y que valora a los demás solamente porque aumentan su propio placer o mejoran su estatus.
No sólo codician las posesiones y el poder, sino que también sienten un placer especial al usurpar o quitarle a los otros, así sean sus familiares más cercanos, lo que puedan.
Plagian, estafan, extorsionan y disfrutan todo ello mucho más que si hubiera sido fruto de un esfuerzo honesto y una vez que han agotado todo lo que pueden de una fuente la hacen a un lado y se vuelven hacia otra para explotarla de igual manera.
Su placer al causar la desgracia de otros es insaciable. Utilizan a la gente como medio para alcanzar un fin, subordinandola y degradadandola.
Se cree que una de las principales causas del comportamiento sociopático son anormalidades neurológicas principalmente en el lóbulo frontal del cerebro. Esta área también se relaciona con el condicionamiento del miedo. La actividad anormal anatómica o química dentro de esta área del cerebro puede ser causada por un crecimiento anormal (posiblemente genético), una enfermedad cerebral, o alguna lesión.
Se sabe desde hace ya bastante tiempo que las amígdalas, dos regiones pequeñas ubicadas cerca de la base del cerebro, afectan a la agresión, la sexualidad y la imprudencia. Recientemente, también han demostrado afectar la manera en que la gente interpreta las emociones de otras personas. Un daño sutil en las amígdalas puede explicar muchas de las características de los psicópatas – incluyendo la dificultad de comunicar emocionalmente con ellos. Puede ser que simplemente no puedan “ver” emociones en los otros.